*(grupo fiestas · coreografía · obsesión absoluta por la cabalgata)*
Para José Manuel, el carnaval no se entiende sin la cabalgata. Todo lo demás es secundario. El desfile es su vida, su pasión y su sueño. El lugar donde se juntan música, baile, cante, disfraces, colores, movimiento, ruido y público. Ahí es donde cree que se muestra el verdadero genio.
Dentro del grupo fiestas, José Manuel vive obsesionado con el impacto total. No coreografía pasos: coreografía desplazamientos, gestos, miradas, posiciones alrededor de la carroza. Todo lo piensa en movimiento. Todo lo ve avanzando.
Tiene el don del espectáculo y de la imitación, pero su ego no le permite escuchar a nadie. Cree sinceramente que ve cosas que los demás no pueden ver. Habla de pies, manos, giros, meneos de cadera, entradas y salidas. Corrige constantemente. Fuerza a que todo vaya a su criterio.
Ha tenido momentos brillantes. Coreografías sencillas que funcionaron de maravilla en la calle. Detalles que hicieron destacar al grupo. Pero vive atrapado en un caos mental constante, porque la realidad no siempre acompaña a su visión.
Chuchi y José Ángel son su pesadilla. Uno pisa y no danza. El otro no concibe pararse a bailar. Eso le quita el sueño. Literalmente.
Con David se retroalimenta en la ambición. Con Alfredo choca por prioridades. Con Fran se desespera por el ruido. Y aun así, sigue. Porque está convencido de que, si le hicieran caso, ganarían de calle.
José Manuel quiere el primer premio por impacto, por espectáculo y por exceso. Y aunque el caos muchas veces le gane la partida, no sabe —ni quiere— hacerlo de otra manera.